Antes de ralizar una actividad de descenso en un río (rafting, kayak, …)  debemos conocer el grado de dificultad del mismo. Con el fin de hacer esta tarea más sencilla se creó el sistema de clasificación de aguas bravas. Un sistema aceptado internacionalmente que ofrece una escala para valorar la dificultad técnica de cada río.

 

Sistema de clasificación de aguas bravas: conceptos básicos

Elementos a tener en cuenta

 

Aunque este sistema proporciona cierta utilidad hay que tener claro que no es un sistema exacto al 100%, ya que al fin y al cabo, la dificultad del río dependerá del estado del mismo (ya sabemos que los ríos pueden cambiar de un día para otro) y de nuestra percepción personal. Pero aún así esta clasificación de aguas bravas nos sirve de ayuda para entender un poco mejor las caracerísticas de los ríos.

 

Conocer a qué clase pertenece el río no es suficiente, debemos buscar información previa también de otras variables como:

  • presencia de elementos artificiales
  • variación del caudad por apertura de presas
  • río encañonado
  • presencia de agua congelada
  • travesía interrumpida por obstaculos
  • etc

 

 

aguas bravas rio

 

 

 

Sistema de clasificación de aguas bravas: clases de río

Antes de ir a la clasificación cabe diferenciar entre aguas bravas y aguas planas.

 

 

Las aguas planas o tranquilas son aquellas en las que la superficie del agua es practicamente plana como la que podemos encontrar en mares, lagos o algunos ríos tranquilos. Por el contario tenemos las aguas bravas, bancas o rápidas, que son las que vamos a clasificar a continuación:

 

  • Clase I: rios de aguas muy poco turbulentas con olas pequeñas y pocas obstrucciones fácilmente evitables. Suelen tener un nivel bajo de agua y con poca presión.  El riesgo es muy bajo y son aguas de fácil autorrescate.

 

  • Clase II: aguas un poco más turbulentas que las anteriores pero siguen ofreciendo un riesgo bajo. Podemos encontrar en ellas remolinos, olas, rápidos directos y demás elementos fácilmente evitables. Podríamos recurrir a alguna maniobra muy de vez en cuando para evitar alguna roca. Estos ríos son ideales para la primera toma de contacto con el descenso de ríos con niños. En los ríos de esta clase hay riesgo bajo incluso nadando.

 

  • Clase III: Aguas que presentan rápidos de dificultad moderada. Podemos encontrar remolinos, corrientes y olas irregulares más fuertes que en la clase II. Los riesgos que podamos encontrarnos en su descenso serán fácilmente evitables pero aún así será recomendable realizarlo con guías que conozcan bien las maniobras y sepan controlar la embarcación. En estas aguas bravas el autorescate suele ser bastante fácil y es poco frecuente lesionarse a nado. Estas aguas son ideales para iniciarse en deportes de agua ya que para el bajo riesgo que podemos encontrar, sus rápidos y olas pueden crear un descenso muy divertido y dinámico.

 

  • Clase IV: en esa clase de aguas bravas la aventura está servida, pero noes apto para todo el mundo. La presencia de rápidos potentes y turbuentos, con olas grandes e inevitables y pasos estrechos hacen que el descenso de estos ríos requieran de un manejo de la barca bastante exigente. Necesitaremos de movimientos rápidos y de la correcta anticipación a los pasos para realizar las maniobras correspondientes. La fuerza de la corriente en estos ríos podría voltear las balsas por lo que la experiencia técnica es necesaria al descenderlos. El autorescate es difícil, así que se recomienda la asistencia de otros guías. Existe un alto riesgo de lesiones para la práctica a nado. Deberá ser el guía del grupo quien determine si los aprticipantes estás preparados para el descenso.

 

 

 

aguas bravas

 

 

  • Clase V: estos ríos requieren experiencia, resistencia y mucha técnica. Formados por aguas bravas muy turbulentas con olas y agujeros poco predecibles, así como cascadas y remolinos con un nivel de peligro bastante elevado.  Las salidas suelen ser difíciles de alcanzar o inexistentes. El esquimotaje será necesario y debemos de contar con un equipo preparado y ocn experiencia y aptitud. Se recomienda una avanzadilla. Los rescates son bastante difíciles y nadar en estas aguas es muy peligroso.

 

  • Clase VI: Un río con esta clasificación de aguas bravas representa la peligrosidad máxima. No puede garantizarse una seguridad en estos ríos a causa de sus condiciones extremas.b. Son aguas que puede que no se hayan intentado nunca y donde los rescates pueden ser imposibles. Solo equipos expertos deberian plantearse un descenso en estas aguas.

 

 

Coclusión

Sistema de clasificación de aguas bravas

 

 

Ahora ya sabemos cómo clasificar un río según este sistema de clases de aguas bravas. Recuerda que ésto solo es un elemento orientativo más. Si estás iniciándote en actividades de descenso de aguas bravas no dudes en contactar con alguna empresa de turismo activo o con guías titulados.

 

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